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Votos y juramentos solemnes


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Votos o juramentos es uno de los aspectos prácticos más importantes de la tradición Mahayana ya sea Zen, Tibetana o Tibetana/Tantrica. La palabra sánscrita de donde proviene el término voto es pranidhana, que se puede traducir también como resolución, determinación o promesa. El académico Har Dayal lo sugiere como “fervoroso deseo”, pero quizá resulte demasiado débil. El simplemente desear que algo suceda da la idea de que, mientras a uno le gustaría eso, no necesariamente está haciendo lo que se requiere para conseguirlo. El Bodhisattva no sólo desea que todos los seres sintientes puedan alcanzar la iluminación. Hace todo lo que está en sus manos para que así ocurra. De modo que el pranidhana no es nada más un deseo piadoso, es un voto solemne y especial. Es un voto que se hace público y, al pronunciarlo, ya nada lo puede revocar, bajo ninguna circunstancia. Podría incluso describirse como una especie de promesa que el Bodhisatva hace al surgir el Bodhichita, una promesa que se hace a todo el universo, a todos los seres sintientes.

El hecho de que sea solemnemente irrevocable es, claro está, la característica esencial de todo voto. Si uno toma un voto y luego lo rompe es porque aún no estaba listo en verdad para dar ese paso. Un voto es un tipo muy serio de promesa y, para algunas personas, hasta las promesas resultan difíciles de cumplir. Si, por ejemplo, uno no puede mantener la promesa de encontrarse con alguien en cierto lugar a determinada hora, menos estará preparado para mantener un voto solemne. Por lo mismo, el ser escrupuloso y mantener  su palabra,  aun en las cuestiones más triviales, es una buena práctica para en el progreso hacia comprometerse con un voto expresado abiertamente. Si pensamos en tomar algún voto, quizá sea mejor consultar antes a nuestros amigos espirituales. Ellos conocen nuestra naturaleza, acaso mejor que nosotros mismos, por lo cual podrían tener una buena noción sobre si seremos capaces de cumplir el voto que tenemos en mente.

Sin importar de que se trate, ya sea dejar de fumar, mantenerse fiel a la pareja,  meditar dos horas diarias o ser célibe toda la vida, primero hay que hacer una prueba. Es buena idea ir poco a poco, por ejemplo, empezar con el plazo de un mes, después serán dos meses, seis meses, un año y así.

Por el otro lado tomar un voto públicamente, frente a la comunidad espiritual reunida o un grupo de amigos le da al hecho un peso y una seriedad que de otra forma no podrían adquirir. Si uno tiene testigos de su voto es más fácil que lo sostenga, porque romperlo significaría defraudarlos a ellos y a uno mismo.

Hay dos extremos: uno sería tomar un voto de manera impulsiva y a la ligera. El otro, evitar comprometerse en absoluto. Un camino intermedio es asumir preceptos personales en relación a lo que se quiere lograr, esto se hace consultando a los amigos espirituales. Un precepto es menos que un voto, pero nos prepara para ello. Claro que, como budista, uno se compromete a cumplir con cinco (o diez) preceptos básicos de todos modos, los cuales hay que tomar con absoluta seriedad, en este caso un precepto es una aspecto especifico que quisiéramos entrenarnos y que complementa a los otros grandes preceptos. Por el otro lado nadie debería apresurarse a tomar algún voto solemne hasta no estar satisfecho con la forma en que está cumpliendo los preceptos básicos.

Sin embargo, no hay que tomar a la ligera tales afirmaciones que se dicen el los votos. Si alguien declara “hago voto de liberar a todos los seres”, eso claramente significa un gran orden. tal ves seria mejor no incluir este tipo de expresiones en una puya o ceremonia que se recita con regularidad o habitualmente. La perspectiva cósmica del Mahayana es muy valiosa pero no se presta a la recitación casual. Si uno expresa los votos como parte de su práctica particular, individual, se supone que lo está tomando en serio, el  hacer que todos los que en un momento dado estén presentes en un recinto, independientemente de su compromiso con el Ideal del Bodhisatva,  a que hagan el voto de ayudar a todos los seres (por no decir erradicar las pasiones, dominar los Dharmas y conducir a todos a la Iluminación) no puede menos que devaluar ese voto.


3 Comentarios para este artículo

  1. María José comenta:

    Con mucha humilidad me gustaria ofrecerles mis servicios de edicion y revision ortografica, con gusto puedo sin modificar ni añadir nada al fondo de los articulos mejorar la forma de los mismos, esto sin costo. Disfruto mucho haciendolo y verían total seriedad de mi parte. Ojalá de cualquier manera pronto alguien los corrigiera para seguir tranformando la pagina, que ya es muy buena, en algo mejor cada día.
    Excelente dia.

  2. Angel comenta:

    Buenos dias yo quisiera saber q hay q hacer cuando uno rompe una promesa al buda

  3. anny comenta:

    creo que todo es espiritual asi como el matrimonio. debes de tener unos botos, una promesa a tu pareja. no se si me equivoco pero asi lo asimilo

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