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Llega Zaratustra al mundo
Así, Zaratustra llega a un pueblo que se halla en la orilla del bosque, se acerca a la plaza del mercado y ve a la gente reunida. Ni siquiera sabían que él venía. Están ahí para ver a un equilibrista que camina por la cuerda floja, pero como el actor aún no aparece Zaratustra aprovecha la ocasión y les habla.

Lo primero que les dice a quienes están en aquella plaza del mercado y, a través de ellos, a toda la humanidad es esto: “Les enseño a ustedes acerca del sobre hombre. El hombre es algo que ha de ser superado”. Entonces pregunta: “¿Qué han hecho ustedes para superarlo?”, con lo cual quiere decir: “¿Qué han hecho ustedes para superarse a sí mismos?” Mediante las palabras que Zaratustra dice en este prólogo, Nietzsche destaca que la evolución jamás se detiene.

Así como los monos crearon a los humanos, de igual manera, en un salto aun más atrevido y glorioso, nosotros debemos ahora crear un nuevo tipo de ser. Eso lo llevamos a cabo al superarnos y Nietzsche prosigue señalando que eso empezamos a realizarlo en tanto que aprendemos a desdeñarnos, a sentirnos insatisfechos y descontentos con nosotros mismos. Sólo cuando comenzamos a mirarnos con desdén podemos empezar a alzarnos por encima de nosotros y ser más elevados, grandes y nobles de lo que éramos.

Sobre hombre no Darviniano
Debemos enfatizar de nuevo que el sobre hombre de Nietzsche no es el producto de la evolución de un modo que se asemeje en absoluto a las líneas que traza Darwin. Para Nietzsche el sobre hombre no se produce de forma automática, como resultado del funcionamiento ciego general del proceso evolutivo. Nietzsche distingue tajantemente entre lo que denomina el Último Hombre y el sobre hombre mismo. Este ultimo hombre no es más que el reciente de los productos humanos del proceso evolutivo colectivo en general, pero no un tipo de un orden supremo. En cambio, el sobre hombre será el producto de lo que el individuo, hombre o mujer, haga por alzarse e, incluso, por trascender por encima de sí mismo. Es debido a la distinción que Nietzsche hace entre el ultimo hombre y el sobre hombre que puede disociarse de las ideas superficiales del siglo XIX que hablaban del progreso humano como un desarrollo social colectivo continuo. En cuanto respecta a Nietzsche, nosotros también debemos hacer algo sobre ello, a traves de una propia elección individual.


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Es peligroso ser humano

Nietzsche no siempre es muy explícito en este aspecto pero parece afirmar que en tanto que la evolución darwiniana es colectiva, esta otra evolución más elevada (como yo la denomino a la evolucion de conciencia) es individual. Él tiene una visión dramática de la humanidad, como una cuerda o un puente que se tiende sobre un abismo, entre la bestia que hay en un extremo y el sobre hombre en el otro. Dicho de otra forma, dice que hay un elemento de riesgo que viene junto con el hecho de ser auténticamente humano. Representa a los humanos como algo que está en transición y no tanto un extremo fijo. Por lo tanto tenemos que vivir con inseguridad e, incluso, de un modo peligroso. No debemos buscar una acogedora comodidad.

Tenemos que vivir por algo más que nosotros mismos si en verdad hemos de llegar a ser nosotros mismos. Ese algo más por lo cual debería y debe vivir cada individuo es el sobre hombre.

Para Nietzsche el punto crucial, la vertiente de este proceso, no ocurre entre el animal y el hombre sino entre el hombre que es todavía un animal y el hombre que es auténticamente humano. Es una distinción tajante. Lo cierto es que las perspectivas de Nietzsche acerca de lo que constituye la humanidad son bastante radicales y demandantes para cualquier budista que las apruebe. De hecho, lo que dice es que la mayoría de los seres humanos no son humanos en absolutos sino animales.

Variedades en las experiencias de conciencia dentro del budismo
Desde un punto de vista budista el plano humano incluye un amplio rango de desarrollo en términos de conocimiento de uno mismo o conciencia. La mayor parte de los seres humanos por lo regular oscila entre su naturaleza básica animal y estados mentales caracterizados por aspectos propiamente humanos e, incluso, ocasionalmente, en este plano humano se cuenta con estados mentales más finos e integrados que la tradición budista los relaciona con el plano de los devas o dioses (ver articulo rueda de la vida).

Por el otro lado la forma en que Nietzsche define a la humanidad es mucho más estricta y estrecha y es evidente que su definición no nos alaba mucho a los seres humanos promedio. A nadie le gusta oír que todavía no ha alcanzado la calidad de ser humano.

Se ríen de Zaratustra

No nos sorprenderá entonces que cuando Zaratustra le habla del “sobre hombre” a las personas que están en el mercado éstas se rían de él y se interesen más en el equilibrista. Para Nietzsche la categoría del humano genuino, el plano humano propiamente dicho, sólo incluye a filósofos, artistas y santos. Además, al parecer, el sobre hombre es superior a cualquiera de ellos. Kaufmann, al exponer a Nietzsche, dice que “él sostiene en efecto que el golfo que separa a Platón del hombre promedio es mucho mayor que la grieta que hay entre el hombre promedio y un chimpancé”.

Este es el artículo dos de cuatro sigue:
Auto conquista y voluntad de poder
Semejanzas y diferencias entre el pensamiento de Nietzsche y el budismo

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